Queridos amigos: Gracias por vuestras muestras de cariño y todo lo que me habéis escrito. He aprendido durante este tiempo quienes son realmente tus amigos, me ha hecho mucha falta una persona con quien hablar en medio de tanto dolor y soledad.
Ayer los dioses me regalaron tras un despertar tremendo de dolores, que combatí con no sé cuantos calmantes "un día normal". Tenía que ir por fuerza a hacerme la cera, porque aquí en Sevilla ya casi todo se cierra por la feria, pude irme, (eso en la misma calle) a comprarme pijamas, unas zapatillas para la clínica y de paso alguna que otra prenda de capricho, después la peluquería, al mediodía un rebujito,(lo toman en la feria, manzanilla con seven- up, muy frío y con mucho hielo), sentada en una terraza de mi calle con Pedro y mi hija, y comimos allí. Luego con Pedro, un poco de intimidad y amor.¡ le tengo tan abandonado al pobre!. El estaba rebosante de alegría de verme así: feliz, con mi sonrisa de siempre y ganas de risas y sin llantos de dolor. Luego un buen masaje con mi masajista, para quitarme todas las contracturas que los dolores, al tensarme, me han provocado: (tenía la espalda llena), y por último, al ladito, en el Mercadona una pequeña compra de mis cosas golosas de comer sin lactosa como tortitas de arroz, natillas de chocolate de soja, gelatina de fresa, yogurt de soja....
Todas esas cosas normales, que tantas veces he hecho sin darme cuenta ni disfrutarlas, las paladee como si nunca las hubiera hecho. No se si me entendéis. Disfruté después de tanto tiempo sin salir, sin sentir dolor, saboreé cosas a las que nunca les di valor, porque me he dado cuenta que cuando se pierden esas pequeñas momentos te cambia el chip y valoras algo tan grande como la salud.
El dolor me ha cambiado. Hoy me levante feliz, con menos dolor aunque anoche me pasó factura la pasada de 12 horas sin estar acostada, sin descansar, y estar de pie, y me atiborré de nuevo de calmantes hasta que me sentí en paz y pude dormir, pero recibí el dolor como bienvenido, dando las gracias por ese regalo de un día normal y me atiborré de calmantes de nuevo. Cuando te falta algo, como la salud, durante mucho tiempo aprendes a valorar las pequeñas cosas del día, las pequeños placeres de poder comprar, tomar una copa en la calle, los detalles de las personas que se preocupan de ti, de los amigos que te envían fe, energía, ánimos y esperanzas.
Yo, que siempre he estado protestando de llevar una vida normal, sin aventuras, monótona, cuando no ha sido así, he aprendido a valorar las cosas diarias, los pequeños placeres, el placer y la paz de que nada te duele, escuchar el canto de los pájaros al amanecer que el dolor no me ha dejado escuchar durante tanto tiempo. Creo que esto es una lección que me da la vida para que aprenda a disfrutar del día a día sin esperar nada mas. ¡Cuanto se aprecia algo cuando te falta!, Creo que desde ahora mirare la vida de otra manera cuando pueda pasear, tomar una copa en la calle, sentir la alegría de que un amigo se ha acordado de ti aún sabiendo que no le contestarás, que sigue enviándote algo que te indica que estas en su pensamiento.
. Otros te envían energía positiva, otros se preocupan de como estás, te dan ánimos, te envían fe y fuerzas, otros te envían archivos con mensajes que ahora entiendo de otra manera. Aún si me quedara en una silla de ruedas sería feliz sin dolor, y es que hace mucho hablé de la felicidad, y ahora la defino como "la ausencia del dolor y la energía de la amistad” la amistad" y sobre todo el cariño que me habéis demostrado muchos de vosotros. Gracias de corazón. No tengo miedo a las prótesis ni a los tornillos, ni al dolor que se que aún me queda por pasar porque me habéis enviado felicidad y valentía, mientras sufría.
Espero que la próxima vez que escriba, vuelva a ser la de antes pero sin ver sólo el lado negativo de las cosas y disfrutando de la vida y la ausencia del dolor.
Un beso para todos aquellos que me habéis enviado tanto amor.
ME HA COSTADO ESCRIBIR ESTO POR LA POSTURA EN QUE LO HE HECHO PERO CREO QUE OS MERECEIS MI ESFUERZO:GRACIAS DE CORAZÓN.